Polonia y Roma recordarán a Juan Pablo II cada 22 de octubre
(Vaticano, 12/04/2011, ACI/EWTN Noticias)
Un decreto firmado por el Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos del Vaticano, Cardenal Antonio Cañizares Llovera, determinó que cada 22 de octubre las diócesis de Roma y Polonia celebren la memoria del futuro beato Juan Pablo II. 
Según informa L’Osservatore Romano el 12 de abril, la fecha elegida coincide con el aniversario del inicio de su pontificado en el año 1978.
“Se dispone que en el calendario propio de la diócesis de Roma y de las diócesis de Polonia la celebración del beato Juan Pablo II, Papa, sea inscrita el 22 de octubre y celebrada cada año como memoria”, afirma el decreto y especifica que se podrá agregar al beato a los calendarios de otras Iglesias locales, así como dedicar templos en todo el mundo, con la previa aprobación del Vaticano.
La concesión inicial afecta a la capital italiana porque como Pontífice, Juan Pablo II fue Obispo de Roma y se extiende a Polonia, su país natal.
El decreto también dispone que durante todo un año, hasta el 1 de mayo de 2012, estará permitido celebrar misas de acción de gracias por la beatificación en los lugares y fechas que dispongan todos los obispos del mundo en sus respectivas diócesis.
Junto al decreto se presentaron los textos litúrgicos del Compendio y la segunda lectura del Oficio de Lecturas para la celebración de la memoria, con una breve biografía y un responsorio sobre la homilía que pronunció Juan Pablo II el 22 de octubre de 1978, durante la Misa celebrada en la Plaza San Pedro del Vaticano al inicio de su Pontificado.




¡ Por Diós!, ¡Qué gente más aburrida!, ¿De verdad quieren darnos la paliza el 22 de cada mes recordando al señor que puso al Opus Dei en la cúpula del Vaticano abortando el proceso de modernización que comenzó Juan XXIII?. Vale, ya sé que su apoyo a Solidarnosci precipitó la caida del comunismo pero cometió también graves errores ¿o no?
Y los días 10 se recordará lo de Smolensk, y los días … se recordará… bueno, no sólo en España estamos con la memoria histórica.
Yo, que no soy polaco, siento una especial admiración por este Papa valiente. Le admiro porque fue mi Papa, al ser yo católico, pero sobre todas las cosas, porque es una figura clave en el devenir de los acontecimientos, que no voy a relatar, porque a buen seguro no le haría la suficiente justicia. Me parece correcto que cada cual tenga fundada su propia opinión, y la exprese con total libertad. Precisamente, con total libertad expreso yo la mía, y proclamo mi admiración por el Papa polaco, por el Papa de Roma, por Karol Wojtyla, MI PAPA QUERIDO Y VENERADO. .
Apreciado Patzi, a fuer de venerar a la gente, como si no fuera humana, acabamos perdiendo la razón. Wojtyla tubo luces y sombras. Luces: contribución al hundimiento del sistema comunista; autocrítica por el antisemitismo de la Iglesia católica, críticas al capitalismo y oposición a la guerra, interés por el diálogo interreligioso, básicamente. Sombras: apertura del Vaticano A LA EXTREMA DERECHA, represión de los sectores liberales y progresistas católicos, que EXISTEN; APOYO A CRIMINALES COMO PINOCHET Y LOS GOLPISTAS ARGENTINOS; promoción de grupos mafiosos como los Legionarios de Cristo y esa secta peligrosa llamada OPUS DEI; freno al proceso de cambio iniciado por ese gran Papa reformista que fue Juan XXIII… Juan Pablo II no movió un dedo contra la pedofilia y los escándalos financieros en el Vaticano. TODO LO CONTRARIO, CERRÓ LOS OJOS Y SIGUIÓ MANTENIENDO POSICIONES RUPESTRES EN MATERIA SOCIAL, MORAL Y SEXUAL. Wojtyla era un personaje complejo, ciertamente, con virtudes y defectos, quizá fue un humanista sincero, no le niego; pero también fue un CURA POLACO REACCIONARIO E INTEGRISTA que fue valiente para algunas cosas, sin lugar a duda, pero terriblemente cobarde y pusilánime para otras muchas. Resultado: la Iglesia católica es hoy en día una GRAN SECTA PROFUNDAMENTE CONSERVADORA, ABSURDA Y RIDÍCULA QUE PIERDE FUERZA A GRAN VELOCIDAD. En Europa -y en Polonia cada vez más- LA GRAN MAYORÍA DE LOS CATÓLICOS PASAN OLÍMPICAMENTE DE LA IGLESIA, HAN DEJADO DE PRACTICAR, Y CUANDO LO HACEN ES POR PURA TRADICIÓN CULTURAL. Estoy convencido de que si Cristo volviera a la tierra mañana, cogería de nuevo el látigo y expulsaría del templo a todos estos mercaderes, hipócritas y fariseos que, desde Roma y otros altares, hablan en su nombre y llevan 2.000 años oprimiendo, engañando, MATANDO Y ORGANIZANDO GUERRAS Y ALMACENANDO RIQUEZA. Y lo digo con todo el respeto por los católicos y cristianos de base que no están de acuerdo con esos fariseos y canallas y luchan por un mundo mejor y más justo y defienden a un Dios de amor, paz y solidaridad.
Apreciado Néstor, en nada te voy a quitar la razón, salvo matizaciones que considero relevantes: En primer lugar, poco tiempo ha pasado para trazar líneas con perspectiva histórica. El tiempo se encarga de disipar las nubes que envuelven los acontecimientos, por la conveniencia de unos o de otros, o sencillamente porque la verdad a veces no es la que queremos ver o la que se nos muestra. Efectivamente, hay facetas que no han sido totalmente “esculpidas”, pudiendo haberlo sido. La Iglesia Católica, como organización, tiene una serie de “anclajes” que son los que han posibilitado su permanencia por más de dos mil años. A lo largo de ese tiempo, sucedieron mil cosas, nacieron y murieron regímenes, modas y modismos, nacieron y murieron ideas, etc., y la Iglesia de Roma continuó existiendo. Si fuera permeable a todo acontecimiento, los cambios habrían producido la transformación de tal calibre que sería irreconocible. Yo no estoy precisamente muy de acuerdo con ese estancamiento, pero el hecho de mi desacuerdo no me resta la posibilidad de comprender el porqué no se produce. ¿Se puede mejorar? Claro, por supuesto. Todo, en teoría, es mejorable. Por otro lado, y en cuanto a la “hoja de ruta” del personaje nuclear de este comentario, el Papa polaco, tal vez se impuso unas metas y no pudo (o no le dejaron acontecimientos, situaciones o personas) desplegar otras. LUCES Y SOMBRAS: Si tuviéramos la posibilidad de ver los entresijos del mundo circundante de los hombres relevantes de la historia, y la facultad de ser objetivamente neutros, tal vez nos sorprenderíamos, y algunos de los iconos pasados y presentes (de los futuros no me atrevo a pronosticar) caerían como muñecos de barro al paso de una leve brisa.
Apreciado Paco:
Perdona que la respuesta la haya dirigido a Néstor. Cómo estoy tan acostumbrado también a que me llamen Paco a mi, pues ese ha sido el lapsus-motivo de mi error.
Hola, Patzi;
No te preocupes. He leído tu comentario. Lo que dices es muy interesante, pero he de decirte con toda sinceridad que me cuesta entender esta defensa de la Iglesia católica como institución humana. No estoy hablando de la fe, de la creencia en un Dios único; de ser cristiano -católico, protestante, ortodoxo, etc.- judío, musulmán, agnóstico, ateo o deísta sin más. La creencia es un asunto personal y respetable que uno, después, puede o no compartir con otros seres humanos. Lo que yo cuestiono son las organizaciones burocráticas que han inventado los seres humanos para, supuestamente, venerar a Dios. Critico a la Iglesia católica de Roma, pero también al resto de instituciones religiosas. A todas sin excepción. Sé que se me podrá decir que la Iglesia católica ha tenido cosas positivas a lo largo de la historia, por ejemplo, la promoción de la cultura y del arte, la ayuda a los pobres y necesitados, y ha podido ser un instrumento de cohesión social (y nacional). Bien, acepto esta tesis, pero no puedo dejar de ver los grandes errores, horrores, crímenes y mentiras, la explotación de la ignorancia de los más necesitados, la defensa de privilegios escandalosos, la riqueza, el boato, la hipocresía, la doble moral… Mire por donde mire, me cuesta ver más cosas positivas que negativas. Y me pregunto: ¿Qué tienen que ver el Jesús histórico y espiritual y los Evangelios con el Vaticano? Me parece que bien poca cosa. Si vemos la situación del catolicismo en España, el panorama es aún más desolador. Podrás condenar las persecuciones religiosas durante la Guerra Civil española, el sectarismo antirreligioso de gran parte de la izquierda, los crímenes contra curas, monjas y simples creyentes. Estaremos de acuerdo. Pero eso no puede ocultar la otra faceta. La Iglesia católica, apostólica y romana de España ha sido durante siglos un instrumento eficaz, fundamental, en contra del progreso, el bienestar social, el desarrollo económico y la democracia. Yo me refiero a la institución, no a ciertos católicos y corrientes humanistas dentro del catolicismo que han aportado amor y ayuda a los desamparados. Creo que siempre ha habido, a grandes rasgos, dos iglesias católicas: la oficial y la crítica. Yo, para entendernos, estoy con los críticos liberales y progresistas. Estoy en contra de “Roma”, de la curia y de los episcopados reaccionarios; estoy en contra de la Santa Inquisición –y de sus actuales seguidores, que, por fortuna, ya no practican la violencia física- , y a favor de Bartolomé de las Casas como símbolo y fuente de inspiración intelectual y espiritual. Detesto el integrismo (religioso, político y social) católico, pero respeto y valoro positivamente a teólogos actuales como Hans Küng, por ejemplo. En fin, el debate es tan apasionante como ilimitado. Sigamos pues polemizando con respeto e inteligencia.
Saludos.
Apreciado Paco, comprendo perfectamente lo que quieres expresar, pero es que es tan complicado, la mayoría de las veces, separar las dos caras de una misma moneda…!!
¿El fin justifica los medios? Pues no se exactamente darte la más eficaz respuesta. Por supuesto tengo la mía, que seguramente es muy humilde: Depende de cada momento, lugar y situación, junto a otros condicionantes.
No conozco ninguna organizacion humana perfecta. La Iglesia Católica, por definicion y a mi modo de ver las cosas, NO ES UNA ORGANIZACIÓN PERFECTA. Ahora bien ¿las sombras “ensombrecerán” (disculpa el recurso a la redundancia, pero es que es un vocablo de gran plasticidad) con carácter absoluto incluso el más grande ápice de acierto? Mi respuesta es un categórico NO !!
Ahora bien, no porque el mensaje presente “imperfecciones”, mataré al mensajero. No porque la mancha sea muy evidente, quemaré el vestido o traje.
¿Que quiero decir? Que intento quedarme con la parte positiva. La parte negativa, no la niego. Pero mi postura no va hasta socavar los cimientos. Hasta ahí no llega. ¿Cómo puedo separar las dos caras de una misma moneda, sin que al lograrlo, no aparezca nuevamente una “nueva faz”? A veces, las modificaciones, so pretexto de mejorar, lo que llevan ínsito es una intencionalidad de subvertir. ¿Tan malo es subvertir? Pues considero que dependerá qué es lo que queremos alterar. ¿Tenemos plena conciencia; íntima conciencia, de qué nuestra posición crítica no nos está ahogando un pensamiento neutro? No lo se, pero tengo mis dudas.
Apreciado Patzi,
salvando las distancias y diferencias, porque son muchas, el catolicismo me recuerda al comunismo. ¿En qué? Pues, básicamente, en el comportamiento mental, intelectual y sentimental de muchos católicos y comunistas. A principios del siglo XX, los comunistas crearon su propia iglesia (en la URSS), con sus papas (Lenin, Stalin, Mao, etc.), arzobispos, obispos, curas (militantes de base), simpatizantes (feligreses). No le quiero faltar el respeto a nadie, simplemente intento explicar mi postura. Esa iglesia roja, marxista-leninista, impuso por la fuerza bruta unas ideas, dogmas y mitos incuestionables. En todas partes. Pero como siempre ocurre en la vida surgieron divisiones, diferencias, corrientes críticas, comunistas heterodoxos que pagaron con su vida su atrevimiento ideológico y político. Se crearon a derecha e izquierda pequeñas iglesias no reconocidas por Moscú (Roma), y poco a poco el comunismo se fue desmoronando donde tenía el poder y las iglesias locales, en países occidentales donde habían tenido fuerza, como en Italia (PCI), Francia (PCF), e incluso en España con el PCE se debilitaron hasta desparecer casi por completo. ¿Qué ha quedado de todo esto? Bien poca cosa, y esta es la diferencia con la Iglesia de Roma, que, como tú bien dices, ha sabido mantenerse durante 20 siglos, y en Polonia la mitad, más o menos. Pero la actitud, el comportamiento, la manera de razonar de muchos comunistas que creyeron en el comunismo como en una suerte de Paraíso terrenal es bastante parecida a la de ciertos católicos: creencia inamovible en el dogma, ausencia de autocrítica y de verdadero debate, miedo al cambio. Se sustituye el debate racional de las ideas por el anatema, el ataque, el insulto, e incluso la eliminación física. ¿Por qué? Por miedo, por miedo a perder el poder, los privilegios; por miedo al cambio, al vacío, a reconocer que nos hemos podido equivocar, que estamos instalados en el error. Sé perfectamente que hay que analizar los actos de las personas en el contexto histórico en que se cometieron. No podemos juzgar un hecho de hace cinco siglos con nuestros ojos de hoy en día. Sería absurdo. Además, todos los seres humanos sin excepción somos, si me permites la expresión, ángeles y demonios a la vez, en mayor o menor medida. Ahora bien, un canalla siempre será un canalla. Matar, torturar, infligir sufrimiento y humillar en nombre de Dios (o de la revolución y no sé qué cosas más) está mal, y no me vale ningún tipo de relativismo histórico. Si yo fuera católico convencido, supongo que me costaría mucho hacer un balance de 2.000 años de catolicismo, criticar a mis representantes, denunciar lo que hay que denunciar y rescatar lo que se puede rescatar. Una de nuestras diferencias es que tú consideras que el balance de 2.000 años de cristianismo romano es básicamente positivo, y yo considero que es más bien negativo, aunque defiendo aspectos buenos. Y pienso tal cosa, porque observo que el catolicismo -y otras religiones- han provocado demasiado sufrimiento, violencia, guerras, imposiciones e intolerancia en el mundo. Demasiado dolor. En el fondo como TODAS las ideologías, incluso aquellas que apelan a la democracia y la libertad. Francamente, estimado Patzi, si Dios existe no puede verse representado por esa curia romana de mentalidad y formas medievales, esos integristas musulmanes arcaicos, esos protestantes antisemitas o esos judíos ortodoxos que espantan a sus propios hermanos. Si Dios existe, amigo, en mi modesta opinión, sólo puede ser un soplo, una fuerza, una energía que está en cada uno de nosotros y fuera de nosotros y nos guía par ser mejores personas y contribuir a nuestro muy modesto nivel a un mundo más habitable y un más allá prometedor. Por eso descarto -y como yo, algunos cristianos y católicos- la idea de un Dios sufridor, vengativo, violentos y moralista.
Por cierto, mi mail es psotopaya@yahoo.es
A ver si nos conocemos y charlamos. Saludos.
Apreciado Paco:
Tantas opiniones –o en su caso, matizaciones o precisiones– pueden haber, como granos de arena hay en la tierra, o como estrellas en el firmamento.
Dicho ésto, metafóricamente, para clarificar la inmensidad ante la que nos encontramos, te diré que NO ME ENORGULLECE determinadas facetas de la Historia de la Iglesia, pero no por ello, voy a desdeñar lo que de positivo hay y que incluso sus máximos detractores no son capaces de negarle.
Si el hombre ha evolucionado, hablando en terminología biológica ¿porqué no he de “gratificar” la evolución de la Iglesia Católica? No seré yo quien —al contemplar las pirámides de Egipto y recordando la multitud de esclavos que entregaron su sudur y aun su vida en el empeño faraónico– les niegue su belleza y las admire y, por supuesto, no pensaré un plan para destruirlas.
Respecto a la comparativa Catolicismo-Comunismo, no voy a entrar en la discusión, por cuanto tu –a mi modo de ver, acertadamente– aun situándolos en un paralelo espacio-temporal, ya has advertido las enormes diferencias.
Desde luego, no hay en mi pensamiento ningún atisbo de admiración ni por el Comunismo, ni por las personas de Lenin o Stalin. Pero aun así, soy respetuoso: cumplieron un papel en la historia. ¿Recuerdas los Acuerdos de Yalta, en los que se entrecruzaban las manos en señal de saludo Roosvelt (USA), Churchill (Gran Bretaña) y Stalin (URSS)? ¿Recuerdas, por otro lado el triste y doloroso suceso de Katyn, acaecido por orden de Stalin, descabezando, destrozando a la élite militar de Polonia, o al menos a parte de lo más granado y florido de su oficialidad?
Amigo Paco: Lo bueno no borra lo malo que haya producido o realizado la Iglesia Católica. Lo malo está ahí, precisamente para no repetirlo. PERO LO BUENO, NO LE PUEDE SER NEGADO A NADIE.
De otra parte, has mencionado al ISLAM. También a esa religión monoteista respeto yo, pero cuando te refieres a religiones ancladas en el Medievo, te ruego que ahí no incluyas a la Religión Católica, que ha evolucionado, tal vez no tanto como tu o yo u otros hubiéramos querido, pero ha evolucionado. Si de religiones ancladas en el Medievo hablamos, hemos de ser un mínimo de serios y entresacar de ellas a la Religión Católica. Por supuesto, no seré yo ni en este foro ni en ningún otro el que identifique o critique a cualesquiera otra religión o Fe.