¿Por qué el fútbol polaco es tan malo?

Es una paradoja. Todo aquel que viva en este país se puede dar perfecta cuenta de que los chicos y chicas polacos no tienen nada que envidiar en capacidades atléticas a los españoles, alemanes o brasileños.

Uno podría decir: Eso será porque el invierno es muy largo y los niños no juegan al fútbol en el patio como lo hacen en países más cálidos. Tampoco cuela. El clima aquí es muy parecido al de Alemania y todos sabemos como son sus equipos. Además, por esa regla de tres, Malta debería tener un equipo nacional imbatible.

La razón, en mi opinión, se encuentra en el carácter polaco y este está muy influenciado por el clima.

Cuando, en invierno, uno anda por la calle o se sube a un transporte público, al mirar a la gente, le da la impresión de que o bien les han pegado una paliza a todos antes de salir de casa o les espera algo parecido donde quiera que vayan. La gente mira al suelo o se entierran en la lectura de libros o revistas que, a lo mejor ni les interesan. La cosa cambia mucho en primavera, las chicas se ponen tan poca ropa como es legal no llevar y todo el mundo sonríe, en poco tiempo las calles empiezan a llenarse de jóvenes parejas que andan cogidas de la mano al principio y a medida que se acerca el verano se les ve abrazándose y besándose tórridamente por los muchos parques y pasajes peatonales de Varsovia.

En cualquier caso, el invierno aquí dura mucho, y la falta de comunicación también.

Al  entrar a trabajar en una empresa española casi todos los compañeros intentan ayudarle a uno a adaptarse, le invitan a salir con ellos después del trabajo, son simpáticos y deseosos de ayudar, etc. Con el tiempo la relación puede mejorar o empeorar considerablemente, depende del carácter del nuevo trabajador/a y del ambiente de trabajo.

En Polonia, en cambio, cuando se entra en una empresa se encuentra con un muro de silencio. Estás allí pero nadie te conoce y nadie parece querer saber nada de ti. Con el tiempo te atreves a hacerle una broma a uno, decirle algo agradable a otro y, poco a poco, la gente empieza a sonreírte al desearte un buen fin de semana los viernes y a preguntarte sobre tu familia, etc. En Polonia la frase  “El roce hace el cariño”, es de una importancia crucial.

Para comprender porqué los equipos de fútbol polacos son tan malos hay que tener en cuenta dos características fundamentales del polaco.  La primera es que los polacos son muy individualistas. La segunda es que las personas aquí necesitan mucho tiempo para tomar confianza en alguien.  Las consecuencias de esto las explica muy bien una paradoja de los juegos llamada “El dilema del prisionero”. El juego se puede escenificar de muchas maneras y los resultados son, casi siempre, idénticos. La historia es la siguiente:

La policía arresta a dos sospechosos. No hay pruebas suficientes para condenarlos y, tras haberlos separado, los visita a cada uno y les ofrece el mismo trato. Si uno confiesa y su cómplice no, el cómplice será condenado a la pena total, diez años, y el primero será liberado. Si uno calla y el cómplice confiesa, el primero recibirá esa pena y será el cómplice quien salga libre. Si ambos confiesan, ambos serán condenados a seis años. Si ambos lo niegan, todo lo que podrán hacer será encerrarlos durante seis meses por un cargo menor.

Lo que puede resumirse como:

  Tú confiesas Tú lo niegas
Él confiesa Ambos son condenados a 6 años Él sale libre y tú eres condenado a 10 años
Él lo niega Él es condenado a 10 años y tú sales libre Ambos son condenados a 6 meses.

Sacado de Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Dilema_del_prisionero

Pues bien, en la mayoría de ocasiones, la falta de confianza hace que ambos tomen la peor opción posible que es delatar al compañero con lo que ambos pasan 6 años en la cárcel cuando podían pasar 6 meses.

La clave del dilema del prisionero es la falta de comunicación entre los detenidos. Si ambos pudieran hablarse está claro que casi nunca pasarían más de seis meses en la cárcel.

En general, uno puede darse cuenta de cuando una empresa es nueva o la gente cambia mucho de trabajo porque no hay casi comunicación entre los empleados.  La gente en Polonia necesita mucho tiempo para entablar relaciones y, como en el dilema del prisionero, es más seguro desconfiar en quién no se conoce aunque eso sea negativo para todos.  Formar un equipo de fútbol polaco es poner a jugar juntos a 11 personas que deben cooperar estrechamente y confiar al 100% unos en otros. Si uno mira a nuestro equipo nacional, se ve claramente que son una piña, que se sienten fantásticamente juntos y, en un país en el que siempre ha habido mucha política en el fútbol como el nuestro en el que por esas y otras razones se ha fomentado la enemistad entre los equipos, no es raro que en nuestra historia haya tantos fracasos teniendo equipos tan buenos.

Después de años viviendo aquí me he dado cuenta de que la gente no es ni mejor ni peor que en España. La cantidad de amigos y conocidos de un polaco quizás sea mucho menor pero siempre se ha dicho que los amigos verdaderos, esos que te ayudan cuando las cosas se ponen difíciles, se pueden contar con los dedos de una mano. En eso no veo ninguna diferencia. Sin embargo el tiempo que se tarda en confiar en alguien, por lo menos superficialmente, como se hace en España es crucial a la hora de trabajar juntos.

Para que un equipo de fútbol polaco funcione bien habría que someterles a todos a una terapia de choque psicológico en la que todos los componentes del equipo se despojaran de todas sus barreras mentales y se conocieran como si fueran hermanos siameses.  En mi opinión, un equipo polaco que pasara por un proceso así, casi imposible de realizar, sería imbatible.

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6 Responses to "¿Por qué el fútbol polaco es tan malo?"

  1. Jorge  Junio 10, 2011 at 10:23 am

    Muy interesante la reflexión y esa teoría del Dilema del prisionero me ha gustado mucho. Como siempre, Werner, tienes un ojo muy agudo y además una manera genial de contar lo que ves.

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  2. Werneriano  Junio 10, 2011 at 12:46 pm

    Gracias. Halagos como ese valen su cantidad de letras en kilos de oro

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  3. Pol  Junio 10, 2011 at 6:46 pm

    Menudo desvarío, colega. El dilema del prisionero, el invierno, las chicas con poca ropa en primavera, los polacos como que no se hablan entre ellos… Por otra parte, no nos olvidemos que, si medimos lo buenos que son en fútbol en base a su palmarés, hasta hace nada, el polaco se podría decir que es mejor que el nuestro, por sus actuaciones en mundiales.
    Redundando: menuda sarta de tonterías.

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  4. Chuyapo  Junio 12, 2011 at 10:19 am

    Creo que en cuanto a los comentarios hacia los polacos tiene mucha razon, pero en cuanto a los comentarios sobre los espanoles exagera un poco, antes del mundial pasado los polacos habian hecho mucho mas en los mundiales que los espanoles, asi que no hay que confundir las selecciones nacionales con los cubles donde en espana la mayor parte de jugadores son del resto del mundo y no de espana, saludos.

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  5. Werneriano  Junio 12, 2011 at 12:58 pm

    No tengo nada contra la crítica destructiva, si una idea es nefasta, debe hacerse lo posible por demostrarlo, pero Pol, decir que todo lo que he escrito son sandeces y desvaríes dista mucho de ser un argumento, y es una lástima porque estaba claro que algo sabías cuando escribías sobre el pasado palmarés de Polonia, por desgracia era difícil de entender. Por suerte Chuyapo he desarrollado el tema, con clase y lógica.
    Chuyapo, estoy de acuerdo con que en el pasado, la selección española no llegaba a las finales o lo hacía a traspiés, pero creo que sigue funcionando la teoría de la falta de comunicación desembocando en mal rollo y desconfianza, aunque en el caso español en dirección contraria porque si hay algo que los clubes y partidos políticos fomentan es mal rollo entre clubes y en la selección española es la primera vez que a jugadores de distintos equipos “se las su**” el mal rollo de los clubes.

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  6. Tony  Junio 14, 2011 at 5:56 am

    Amigo autor no te compliques la vida, recuerda que vallas a donde vallas la gente es gente y el cielo es cielo.

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